
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, ha reconocido este miércoles en rueda de prensa que los audios filtrados en los que ofrece dar información de seguridad nacional a cambio de que las autoridades de Estados Unidos le resuelvan la cancelación de su visa son ciertos y pertenecen a una reunión que concertó su predecesor, Jaime Bonilla. El exgobernador le ofreció unos contactos en Washington y luego publicó fragmentos de la conversación como una venganza política, ha denunciado ahora Ávila. “Jamás he traicionado ni traicionaría a mi patria”, ha zanjado. El entorno de Bonilla, al ser contactado por el diario EL PAÍS sobre las declaraciones de Ávila, ha desmentido en rotundo las acusaciones de la gobernadora.

